Medicina Estética
MEDICINA ESTÉTICA FACIAL
- Envejecimiento.
- El volumen.
- La textura.
- Implantes.
- Tox. Botulínica.
- Mesoterapia.
- Peelings médicos.
- Labios y pómulos.
- Manos y escotes.
- Láser resurfacing.
- Láser vascular facial.
- Estética dental.
- Blanqueamiento dental.
- Ortodoncia.
- Celulitis - Dismorfismos.
- Flacidez cutánea.
- Vello no deseado.
- Sobrepeso.
- Mesoterapia.
- Liposucción.
- Depilación láser.
- Varices y varículas.
- Sudoración.
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94 410 3395 94 421 9112 |
| Localización | |
| Consejos |
Cada edad un protocolo ... Cada paciente una indicación ... Cada problema una solución.
Medicina Estética Facial
Medicina Estética Facial | Medicina Estética Corporal
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Resurfacing - Envejecimiento. |
Cada paciente un protocolo. |
SOLUCIONES |
del envejecimiento siempre debe ser individualizado y específico para cada persona, debiendo diseñarse "a la medida" de las características que se observen y de la magnitud que presente cada alteración. Por lo que el tratamiento del envejecimiento facial, se deberá abordar con técnicas que sean complementarias. Es fundamental que el paciente asuma, que un resultado adecuado y satisfactorio, que consiga una mejoría sustancial de su aspecto vendrá dado por la complementariedad de las técnicas y tratamientos realizados y siempre deberá ser conseguido en el tiempo, partiendo de un protocolo específico. En ocasiones, cuando el estado fisiológico del envejecimiento se ve alterado por otras causas: patologías concomitantes, estados depresivos, alteraciones nutricionales, etc., se deberá complementar los tratamientos médico-estéticos con otros que incidan sobre estas causas.
Guía de actuación general.
1º- Valoración general cutánea: Se debe valorar el color, la hidratación, el tipo de piel, el grosor de la misma, la presencia de arrugas, su tamaño, zonas de distribución y profundidad, estudiar la motilidad muscular facial, las líneas de expresión, la grasa subcutánea, la presencia de patología vascular, la pérdida de masa ósea facial, la laxitud y flacidez cutánea, etc. A partir de aquí se establecerá un protocolo personalizado:
Peelings químicos: Según la edad, tipo de piel, pigmentación, grado de laxitud, etc. Generalmente combinados con Láser de resurfacing no ablativo para la mejora del poro, con Lláser vascular para las alteraciones vasculares (rojeces y venillas) y del colágeno dérmico. Se deberá establecer una estimación del número de sesiones del protocolo diseñado. También se debe valorar la inclusión la mesoterapia y la infiltración de sustancias hidratantes (Ac. Hyaluronico) como método de aporte de consistencia, volumen y estructura a la base proteica de la piel. Para generalmente finalizar con una actuación directa sobre las arrugas, líneas de expresión y depresiones a través del uso implantes y de la T. Botulínica en el tercio superior. También se aconseja una valoración sobre la salud y el estado dental, ya que estas alteraciones inciden directamente sobre la estética facial al aumentar las arrugas del labio superior, producir alteración de la forma mandibular y obviamente sobre la sonrisa del paciente. Y pensamos que no sería correcto que un tratamiento con resultado satisfactorio, se viera empañado por una inadecuada estética dental.
2º- Valoración de volúmenes: Una vez realizado el protocolo anterior, se debe valorar la armonía estética de los volúmenes faciales: tanto del exceso (bolsas en párpados, cuello) como del defecto (labios finos o poco definidos, pómulos poco marcados, atrofias grasas, etc.), el tratamiento aconsejado dependerá entre otros de la valoración de la cantidad de defecto o exceso del problema. Los implantes son una sencilla y excelente solución para los defectos y los excesos suelen requerir de la concurrencia de la cirugía (normalmente de técnicas poco traumáticas y realizadas con anestesia local) para su corrección (Microliposucción, blefarolastia, etc.). En muchas ocasiones la combinación de pequeños efectos realizados con técnicas sencillas: actuación sobre la mirada, mejora del volumen de los labios o pómulos, eliminación de la papada, en su conjunto y sumados a la actuación general cutánea explicada en el primer punto, dan como resultado final una mejoría muy llamativa del aspecto del rostro en su conjunto.
3º- Exceso de piel y lesiones: En ocasiones pequeñas lesiones cutáneas: névus, verrugas, quistes sebáceos, etc., así como cicatrices, orejas rasgadas, etc., también se deben valorar en el protocolo del envejecimiento facial. Su solución, en general, suele ser sencilla a través de una mínima intervención.
Cuando un paciente padece una gran laxitud cutánea, normalmente debido a la edad, los resultados obtenidos con la técnicas de la medicina estética, son más discretos, debiéndose valorar la posibilidad de la indicación de la cirugía estética (lifting facial) como la más acertada.
El deseo del paciente.
Los anteriores protocolos definen un resumen del esquema de actuación que debe realizar el médico para valorar a un paciente, sin embargo es muy frecuente que una persona acuda por un problema concreto que es el que le causa preocupación e incomodidad, en estos casos y aunque el profesional puede darle su punto de vista general de lo observado en la exploración, se deberá ceñir a lo solicitado por el paciente, siempre que esté indicado y sea factible de conseguir.

